jueves, 11 de octubre de 2018

Trincheras de la Colodra - Pozoblanco

Hoy recorremos otra línea de trincheras republicanas, situada a pocos km de las posiciones franquistas de la Loma de Buenavista y que se encuentran en el término municipal de Pozoblanco.
Vistas de las posiciones sublevadas
desde uno de los nidos de ametralladora.
Más hacia el sur y cercanas a éstas, ya visitamos otras a las que llamamos "trincheras republicanas". También próximas y hacia el oeste encontramos y recorrimos en su día las "trincheras de la 25". Más al norte hemos visitado las  trincheras de Cerro Castillo y del Cerro de la Cruz del Credo. Al sur, además de la Loma de Buenavista, recorrimos las que llamamos "Posiciones en el Frente Norte". Estas dos últimas, del Ejército sublevado. Con todos estos datos nos vamos haciendo una idea clara del tremendo choque que supuso la Batalla de Pozoblanco en torno a la carretera de Villaharta a Pozoblanco. Más adelante localizaremos todos estos vestigios en un mapa.
En la siguiente imagen aérea tomada en los años 80 aún puede dibujarse meridianamente el trazado de las trincheras, fosos y casamatas.
Nuestro recorrido se inicia en unas pequeñas casamatas, de las que ya solo quedan algunos muros en pie, y de las que parten las trincheras que nos disponemos a seguir.
Restos de casamata.
Restos de casamata.
Restos de muro semienterrado.
Continuamos por un zigzagueo típico de trincheras, excavadas en la tierra y sobre la piedra, que suele terminar en un nido de ametralladora con varios pozos os de tirador en el camino.
Bifurcación ramal de trinchera.
Detalle de zigzagueo en trinchera
excavada sobre piedra.
Pozo de tirador en trinchera.
Pozo de tirador.
Restos de un nido de ametralladora
donde finaliza una de las trincheras.
Con Aggeo oteando el horizonte nos hacemos
una mejor idea del tamaño de este otro nido.
Nido visto desde arriba.
Dentro del trazado que marcan estas posiciones encontramos una cortijada, que no llegamos a identificar como parte de estas construcciones. Divididas en dependencias pequeñas albergan varias chozos, y lo que parece una gran cuadra exterior para ganado. Quizás pudieron ser utilizadas en estos días con fines bélicos, o construidas ex profeso para ello, pero no tenemos constancia. Ni sabemos si su construcción es posterior.
Vista frontal de parte de la cortijada.
Uno de los chozos mayores presentaba estos
agujeros, que en principio nos hizo pensar en
 aspilleras, pero están demasiado juntas
 y demasiado bajas, ¿tal vez
 para sujetar camas o algo así?
Parte de la cortijada vista desde arriba.
Una de las entradas que no está sellada.
Una vez inspeccionada la cortijada, continuamos ligeramente hacia el noroeste a lo que nos parece una línea más de retaguardia, con varios fosos que serían utilizados como descansaderos, y algunos restos de casamatas integradas en el recorrido.
Restos de casamata.
Las trincheras presentan formas más suaves
en esta zona.
Restos de foso. ¿Descansadero?
Encontramos también una especie de construcción algo mayor, mitad construida piedra sobre piedra y mitad aprovechando la protección de la roca ya existente.
Y seguimos el trazado de la trinchera que se convierte en intermitente por el colmatado de las mismas y la vegetación.
Parapeto piedra sobre piedra.
Y llegamos al final por hoy.



viernes, 21 de septiembre de 2018

Trincheras de la Sierrezuela - Villafranca de Córdoba y Adamuz

Desde diciembre de 1936 el frente quedaría establecido entre Villafranca de Córdoba, ocupada definitivamente ese mes por el Ejército rebelde, y Adamuz, que permanecería leal a la República hasta el final de la guerra.
No es la primera vez ni será la última que nos detengamos en esta zona. Hoy recorremos estas trincheras situadas al borde de la carretera Villafranca-Adamuz, prácticamente enfrentadas al "Mirador de Sierra Morena" al otro lado de la carretera.
Estas posiciones nacionales forman parte de un complejo mayor, que ocupa gran parte de la Sierrezuela, Loma Mojoneras, Cerro Tabaco, etc. Para orientarnos un poco mejor, podemos ver esta imagen aérea de los años 50 comparada con una actual. En rojo, la posición más al norte para que nos sirva de referencia. La repoblación forestal, la maleza, y el nuevo trazado de la carretera rompieron el trazado original de estas posiciones.
Años 50
Imagen actual
En este tramo hemos contabilizado más de 500m de trincheras, algunas de ellas en perfecto estado a pesar del tiempo transcurrido.
Comunicados a través de este entramado de trincheras encontramos varios fosos de distintos tamaños, destacando entre ellos el siguiente, que aún guarda restos de construcción, y en el que podemos ver un nido de ametralladora.
Al frente y a la izquierda, ramales de trinchera.
Marcado en rojo, la superficie del
foso. Abajo, el nido.
Restos de la construcción de esta casamata.
Más hacia el norte y comunicada con este foso a través de trinchera encontramos una estructura semicircular. Probablemente el camino que hay junto a ella  modificó su estructura original. Aunque hoy ya no quedan rastros, sabemos que más adelante había otro similar.
Esta estructura está rodeada por otra trinchera en toda su circular. Asimismo, de ella parte otra, paralela al camino, en la que encontramos otros dos fosos.
A continuación algunos de los fosos y bifurcaciones que encontramos en estas posiciones. A día de hoy no tenemos claro cuál es la función de cada foso, repartida entre nidos de ametralladora, descansaderos, abrigos de tropa, pozos de tirador, etc. Intentaremos averiguarlo.
Trinchera y foso
Trinchera y foso
Foso en trinchera
Foso
Foso
Detalle construcción foso
Detalle trinchera
Detalle trinchera
Como última imagen, Adamuz visto desde estas posiciones. Con el tiempo, pretendemos localizar todas las posiciones de este sector, nacionales y republicanas, y plasmarlas en un mapa para que nos podamos orientar y entender mejor la situación de este frente, señalando trincheras, búnkeres, etc.


viernes, 31 de agosto de 2018

Trincheras de las Morras del Cuzna - Villanueva del Duque

En la N-502, desde Espiel hasta Alcaracejos y una vez salvado el río Cuzna, encontramos los restos de estas trincheras republicanas, enclavadas en uno de los cerros que forman el paraje denominado Morras del Cuzna.
Aunque en la siguiente imagen tomada de Google Earth, aún se aprecia su trazado, hoy en día recorrerlas es casi imposible. La maleza lo inunda todo, y  gran parte de su recorrido está colmatado. Asimismo, al haber sido una zona de explotación minera, es particularmente peligroso por la presencia de pozos, galerías y otras construcciones apenas visibles.
Al compararla con una imagen aérea de los años 50, podemos observar algún detalle más.
En la parte baja de la trinchera encontramos éste habitáculo que pudo formar parte del complejo minero ya existente antes y que pensamos que fue utilizado como polvorín o refugio antiaéreo pues está comunicado directamente a la trinchera.
Entrada.
Desde el interior.
En los primeros días de marzo de 1937 comenzó la ofensiva nacional sobre el valle de los Pedroches. El día 15 del mismo mes, el teniente coronel Baturone entraba en Alcaracejos cruzando el río Cuzna y las Morras, rebasando este enclave.
Zigzagueo típico de trinchera.
 Nos llamó la atención la cantidad de pozos de tirador en trinchera que aún se dibujaban en la parte reconocible de la misma.
La maleza ocupa el lugar de los tiradores.
La línea de trinchera camina parte del trayecto en paralelo a los restos de las explotaciones mineras que desde tiempos romanos han existido en esta zona. Con toda seguridad estos túneles, galerías y pozos se utilizaron por parte de la tropa allí emplazada.
Restos de explotaciones mineras.
Una vez fracasada la ofensiva nacional, y terminada la Batalla de Pozoblanco, esta línea sería de nuevo recuperada para la República. Desde estas alturas se controlaban gran parte de las posiciones franquistas, Cerro Sordo, el Viñón, etc.
A los pies de la trinchera, el Cuzna.
A su izquierda, la carretera de Alcaracejos.
Frente a él, las posiciones enemigas, destacando
en el centro, Cerro Sordo.
Refuerzo de piedra sobre trinchera.
Refuerzo de piedra. Detalle.
Algunas imágenes más de lo que aún se adivina como trinchera. La naturaleza, como siempre, va recuperando lo que le pertenece.
Por último, agradecer a Bartolomé Rodriguez que nos descubriera y guiara en esta ruta, así como en otras que ya os iremos mostrando más adelante. Muchas gracias Bartos.