domingo, 21 de agosto de 2016

Cerro de las Cabezas (Nido I) - Fuente Tójar.

Tras el 18 de julio, el Cerro de las Cabezas fue tomado por las fuerzas de Priego. Estableciéndose allí un puesto de vigilancia, y sufriendo el primer ataque de las fuerzas republicanas el  23 de Octubre, que hizo huir a los falangistas de Fuente Tójar, dejando un herido en el camino. 
Desde esta toma, además del gran campo de visión,
podemos observar a la izquierda el 2º nido
Esta ocupación duró poco, las fuerzas franquistas contraatacaron por sorpresa, e hicieron huir a los republicanos, dejando atrás tres muertos, material de guerra y un prisionero.
Acercándonos al nido
Más cerca. Podemos ver una de las aspilleras
que aún se conservan
Debido a su importancia estratégica (desde la meseta que domina el cerro se controlaba Fuente Tójar y las vías de acceso a Priego) y unido a su condición de  defensa avanzada de la orilla occidental del Río Caicena frente a las líneas republicanas, el Cerro de las Cabezas cambió varias veces de dueño durante la guerra.
En 1937, dentro de la maniobra de distracción por parte del Ejercito Republicano, frente a la toma de Málaga, el Comandante Pérez Salas ordena un ataque sobre la linea Villafranca - Montoro - Villa del Río - Lopera y Porcuna. También atacan por la aldea de Zamoranos y Fuente Tójar, por lo que el Cerro de las Cabezas vuelve a manos republicanas, pero por poco tiempo, ya que es recuperado por un fuerte contraataque enemigo.
Posee tres aspilleras, que por su tamaño y angulo, indican que son de fusileros.

El interior, de un metro de ancho por tres de largo no lo hace apto para instalar armas automáticas.

viernes, 19 de agosto de 2016

Cerro de las Cabezas (Fortificaciones) - Fuente Tójar.

El Cerro de las Cabezas, además de ser un importante yacimiento arqueológico del asentamiento íbero-romano Iliturgícola, fue también escenario de la guerra civil en el Frente Oriental Andaluz, que se situaba entre Priego y Alcalá la Real, y en donde encontramos Fuente Tójar.
Aún podemos distinguir dos líneas claras, una arriba del Cerro, formada por 3 fortificaciones (en peor estado) y de la que nos ocuparemos en esta entrada, y otra, algo más abajo, que consta de tres emplazamientos para nidos de ametralladoras y fusilería, que se encuentran mejor conservados y que veremos más adelante.
El fortín que aún se conserva, es un puesto de tiradores situado en el centro. Tiene forma rectangular, con un acceso en recodo con doble muro, y cuatro aspilleras de fuego. 
Detalle del recodo en la entrada
En él, aún se pueden apreciar las aspilleras y un apoyo de tirador.
Apoyo de tirador
Detalle de aspillera
A pocos metros de él, encontramos un aljibe íbero-romano, probablemente reutilizado durante la guerra.
Del fortín situado más al oeste, apenas se conservan restos del muro. Podría tener entre unos 4 o 5 mts. de forma cuadrada, y sería refugio de tropa o munición.
Lamentablemente, del último de los fortines, solo quedan escombros, así que es difícil imaginar su función...
En las siguientes entradas, veremos la linea defensiva inferior, formada por tres nidos en mejores condiciones, y continuaremos con Fuente Tójar.

viernes, 12 de agosto de 2016

Cuartel General de la Morra - Pozoblanco

Pozoblanco, y todo lo que significó la "Batalla de Pozoblanco", han dejado muchas huellas que aún perduran sobre el terreno.
Hoy nos detendremos en los primeros días de la guerra en Pozoblanco. El día 19 de Julio, estando reunido el Pleno del Ayuntamiento en espera de novedades, el Capitán de la Guardia Civil procedió a incautarse del mismo, exhibiendo el telegrama recibido de la Comandancia de Córdoba que decía:
INCAUTESE TODA URGENCIA AYUNTAMIENTO Y DEME CUENTA DECLARACIÓN ESTADO DE GUERRA.

Ruinas del caserón de La Morra, que  ejerció de improvisado
Cuartel General Republicano.

Como ocurrió en otros lugares, el personal de izquierdas salió del pueblo, y estableció su Cuartel General en el antiguo caserón de La Morra, situado en un altozano desde el que se domina el pueblo.



La Guardia Civil de los pueblos de alrededor pasó a concentrarse en Pozoblanco, por lo que estos pueblos, pasaban de nuevo a manos de la República, enviándose desde Pozoblanco expediciones de castigo que volvían a tomarlos, pero el mismo día los abandonaban.



En Agosto, recibida la ayuda de los mineros de Peñarroya, Almadén y Jaen, junto al Ejercito Leal, la resistencia (que no recibió ayuda del exterior) fue decayendo. Pozoblanco se rindió el 15 de Agosto, junto a la mayoría de los pueblos de la comarca.



Aunque ahora la arboleda nos impide ver Pozoblanco, el edificio de COVAP nos muestra por donde anda.



Hasta 1855, el caserón había sido un convento, que con la Desamortización llevada a cabo ese año, pasó a manos privadas.



A lo largo de la guerra, las parideras, corrales, zahurdas, cuadras, etc. se convirtieron en puntos claves de logística bélica, pasando de guardar animales a acoger tropas, suministros, morteros, y hasta hospitales de campaña... 



Desconozco si las construcciones que encontramos junto al caserón, pertenecen a él,  y si son del mismo periodo, pero valgan como ejemplo.









En este mismo paraje, más adelante veremos las trincheras de La Morra, que se construyeron durante la Batalla de Pozoblanco, como segunda linea defensiva, para que en caso que los Nacionales tomasen el pueblo, poder establecer la línea de frente en Villanueva.