miércoles, 15 de agosto de 2018

Refugio antiaéreo del aeródromo de Hinojosa - Hinojosa del Duque

Como ya sabemos, la aviación jugó un papel muy importante durante la Guerra Civil, empleando técnicas que después se pondrían en práctica durante la II Guerra Mundial. Hoy visitamos un refugio antiaéreo, última huella del aeródromo republicano de Hinojosa del Duque.
Techo abovedado
Poca sabemos de este aeródromo en particular. A fecha de hoy solo tenemos localizado este refugio en forma de U, similar a otros ya visitados y que presenta dos entradas. 
Entradas al refugio
Los dos accesos han sido sellados a posteriori para evitar accidentes y vandalismo, pero en la actualidad presentan este estado. Serviría de refugio a la tropa destinada en este aeródromo.
El acceso al interior lo realizamos ayudados por frontales que nos dan luz artificial, cascos, guantes, y mucha precaución. El enlucido de la pared no muestra mucho deterioro tras 80 años de existencia.
La entrada vista desde abajo. Sin luz artificial, el panorama cambia mucho.
Desgraciadamente, y a pesar de los intentos de cegar las entradas, nos encontramos con esto.
Ya en los pasillos comprobamos que el suelo estaba inundado, algo con lo que no habíamos contado al planear nuestra incursión, no pudiendo recorrerlo en su totalidad al no llevar las botas de agua.
Acceso al pasillo central desde
nuestra entrada
Pasillo central
A continuación, algunos detalles de su construcción.
Ante la imposibilidad de llegar hasta el otro acceso por el agua, toca volver por la misma entrada.
Aspecto que presenta hoy en día el exterior.

Al no poder recorrerlo entero y con detalle, y teniendo pendiente otras visitas a Hinojosa, es nuestra intención volver de nuevo a él, y actualizar esta entrada con todos los datos.

martes, 31 de julio de 2018

Vales y billetes de la Guerra Civil - Colección Particular.

En nuestra visita a Bujalance y de la mano de Miguel Vilches, pudimos conocer la interesante colección de vales locales y billetes de la Guerra Civil de Juan Francisco Guerrero Mateo que abarca todo el país, pero nosotros, como botón de muestra, nos centraremos en los de nuestra provincia.
En "La Guerra Civil en Córdoba (1936-1939)" F. Moreno Gómez refleja el extracto de una entrevista de "SOLIDARIDAD OBRERA" a Francisco García Cabello, líder anarquista de Bujalance, en la que éste expresa:

"Durante los primeros días se daban vales para poder adquirir lo que se necesitaba. Más adelante se hizo este papel moneda (el cual nos enseña) y ahora hemos adoptado la fórmula del carnet de productor. Hasta ahora esto es lo mejor que hemos puesto en práctica"

Estas transformaciones duraron poco tiempo. Bujalance cayó en diciembre de 1936.
El uso de los vales se debió principalmente a la escasez de moneda fraccionaria, que tendió a "desaparecer". Las monedas de plata y cobre tenían más valor que el papel moneda. Además, posteriormente, las monedas de cobre se usaron para convertirlas en material de guerra. Hubo también pueblos en los que el comunismo libertario abolió el dinero. 
Ya en 1937, los Consejos Municipales (Ayuntamientos) solicitan al Gobernador Civil permiso para emitir vales entre 0,50 cts y 5 ptas que ayuden a facilitar el cambio. El Gobierno permitirá estas emisiones como medida provisional mientras soluciona el problema de la moneda fraccionaria. Esto no ocurriría durante toda la guerra.
Vales emitidos por la C.N.T.
Reverso
A continuación, billetes emitidos por las localidades de Pozoblanco y Conquista.
Algunas curiosidades.
Por último, os muestro algunas tomas representativas que corresponden a otras provincias.

jueves, 19 de julio de 2018

Búnker de Alcolea III - Córdoba

Hoy visitamos otro de los nidos de ametralladora nacionales que formaban parte de la línea defensiva que se estableció entre Alcolea y Villafranca para la defensa de la capital cordobesa.
Similar a los ya visitados en esta zona, se encuentra prácticamente a la misma altura que el que denominamos "Bunker de Alcolea II" al otro lado de la carretera.
La maleza oculta la tronera
Como en los anteriores de esta zona, destaca el grosor de sus muros construidos en hormigón.
Presenta un sólo acceso, y a su alrededor no hemos encontrado restos de trincheras, posiblemente desaparecidas en el tiempo. 
Las escaleras y el pasillo se encuentran en mal estado, colmatadas por restos de vegetación, piedras, etc. Aún se distinguen los escalones, no habiendo observado ningún grafiti en su interior.
En su interior, el piso del nido se encuentra inundado, no solo de agua, sino de piedras y maleza que han sido arrastradas hasta abajo.
Desde la cubierta del nido podemos observar la carretera actual y los cerros hacia donde está orientada la tronera. También divisamos el Guadalquivir y algo de la carretera antigua.
A continuación, algunos de los restos exteriores de acceso al nido.
Abajo, el nido semioculto, visible si se mira con detenimiento.